La presencia de la juventud en los órganos de dirección de la colectividad española es uno de los principales objetivos de las políticas dirigidas a este sector, para que se involucren y garanticen el futuro de las instituciones. Un claro ejemplo de ello es el de la colonia en Montevideo que ha votado a este chico menor de 30 años para formar parte del Consejo de Residentes Españoles (CRE) de Uruguay.
Manuel Vázquez Gigirey es hijo de gallegos y trabaja en el programa de atención a los ‘sin techo’ que el Gobierno uruguayo puso en funcionamiento para paliar esta problemática y en la actualidad es representante juvenil en el Consejo de Residentes Españoles y confiesa que ha encontrado a varios emigrantes viviendo en la calle.
Este joven cumplió 28 años una semana antes del Congreso de Jóvenes Españoles y Descendientes celebrado en Montevideo los días 15, 16 y 17 de mayo, en el que ejerció como coordinador. Estudia la licenciatura en Ciencias Políticas en la Universidad Católica de Montevideo y desde el año 2005 trabaja en el Ministerio de Desarrollo (MIDES), en el programa de atención a los sin techo (PAST), una problemática que involucra a más de un millar de personas en todo el país.
“Trabajé mucho en la temática social, sobre todo con la gente carenciada, tanto en forma voluntaria como actualmente en el MIDES en el programa de atención a los sin techo”, explicó Vázquez en declaraciones a Acogida.
Respecto a su trabajo, reconoce haber encontrado a españoles emigrantes en la calle. “Hemos tenido muchos casos de españoles sin techo, viviendo en la calle, sobre todo hijos, y tenemos un caso de un emigrante español que se llama José María, y digo su nombre porque es un icono de Montevideo porque vive en la calle Éjido con unos perros y es conocido por todos como ‘el gallego’, apropiado en este caso porque es natural de Galicia; y hemos tratado con todo el equipo para que pudiera refugiarse en un hogar que tiene el Ministerio, donde puede concurrir con sus mascotas, pero no quiere ir”. En este sentido, Vázquez añade: “eso habla un poco de lo difícil que es la temática, no solamente de brindar oportunidades, sino tratar que las personas que caen en situación de calle reviertan esta situación rápidamente; porque una vez que continúan en la calle van estableciendo vínculos y se dejan estar, convirtiendo muy difícil la reversión de la situación”.
En cuanto al gallego ‘sin techo’, Manuel Vázquez explica los intentos de varias entidades para buscarle un techo. “A José María le conocemos de hace años de verlo rondando las inmediaciones de la intendencia montevideana con sus fieles compañeros, unos perros que le salvaron de una golpiza que le propinaban unos jóvenes alcoholizados, según nos relató este emigrante: esta perrita fue la que les hizo frente y los mordió hasta que dejaron de pegarme, sino fuera por ellos no estaba vivo”.
Directivos del Hogar Español procuraron también internarlo allí, pero al negarse a dejar sus amigos fieles, José María sigue en la calle y aunque su hija, que emigró a España, tiene una casa que se la ha cedido, él se niega a ir.
Sin embargo, cada vez que su hija vuelve, él se afeita y se corta el pelo para estar presentable ante su hija.
Se trata, sin duda, de casos patológicos que confirman la necesidad de erradicar estas tristes situaciones de las calles montevideanas, y en eso está trabajando el actual representante de los jóvenes del Consejo de Residentes Españoles.
Comentarios

Esta acción se desarrolla dentro del Programa de ayudas para proyectos e investigación, promovida por la Dirección General de la Ciudadana Española en el Exterior en aplicación de la Orden TAS/ 874/2007 de 28 de marzo de 2007, (BOE de 5 de abril)